MARÍA GUTIÉRREZ, MARIA GUTIÉRREZ
Sara solo quería sentirse bien consigo misma: ser gorda es sinónimo de inseguridad. Por eso lleva más de un año adelgazando y esforzándose por llegar a los treinta y seis kilos. Pero ha perdido el control y un día la angustia hace que termine ingresada en la unidad de psiquiatría tras ser diagnosticada de anorexia nerviosa. Allí la obligarán a comer, no podrá compensarlo y tendrá que enfrentarse a la ansiedad, el miedo y la culpa.
Los trastornos de la conducta alimentaria son cada vez más frecuentes. La delgadez se ha convertido en uno de los rasgos fundamentales de la belleza y los cuerpos han dejado de ser reales por el maquillaje, los filtros y las operaciones estéticas. #anorexia habla de lo que supone enfrentarse a esta enfermedad en la que sentir hambre se convierte en motivo de orgullo y en la que solo importa ver tus clavículas y tus costillas cada vez más marcadas.